Sunday, October 14, 2007

El tesoro perdido.


Tanto trabajo me ha costado mover las manecillas, acomodarlas y engañarme a mi misma sobre mi perdida de tiempo, pero ya estoy aquí.

Y el minutero sigue comiendo minutos que me gustaría retener.

Es tarde. Uno, dos, diez, quince.
Vuelan y se escapan. Desearía detenerlos.

Y veo gente pasar, difuminarse en los pasillos como los segundos entre mis manos.
Comienzo a desesperar.

Jamás fuiste puntual. Jamás fui paciente.

Treinta, cuarenta y cinco, como suma un número más, como huyen lentamente sin poder hacer nada para evitarlo.

Ya estás aquí.
-“Hola, disculpa, es que habííía un taco, ni te imaginas. ¿Llevas mucho rato esperando?”
-“No, llegué hace cinco minutos nomás”-con una sonrisa condescendiente.

No comments: