Deja abandonar la dulce y amarga huella de tu recuerdo
para poder eximir el deseo de tenerte a mi lado.
Permíteme odiarte y liberarme
acabar con las, casi muertas, esperanzas que construiste en mi.
Déjame comprender que esto no fue más que una ilusión de mi parte.
que jamás existió
que nunca fue más que nada.