
Una niña llamada Violeta
por una desconocida razón
está triste, confundida o muy molesta.
Aunque su pálido semblante no demuestra,
pena alguna, ni emoción.
Nadie le pregunta
Nadie la consuela
Temen a su reacción
Aun asi, todos sospechan
de la repentina muerte del gorrión.
Amaneció escarchado
por la tormenta que acaeció
por la lluvia empapado
siquiera se despidió.
Pero nadie sabe la verdad,
ni del gorrión, ni de la niña
quien sigue confundia
¿Fué por maldad?
que en un cubo o una tina
desde esa noche él destila
simplemente por curiosidad
de Violeta la asesina.