
Tú hablabas y yo pretendía escucharte, más que oírte... de verdad que lo intentaba, al ver tus muecas... sonaba interesante, tal vez chistoso y prontamente estallaríamos ambas en carcajadas, pero no podía, me distraía con las cosas más cotidianas y sencillas que se te pudieran ocurrir, la verdad, tu relato empezó bastante cursi y típico, en ese momento inició des-atención, más de alguna vez te escuché exactamente lo mismo, cambiando o rotando nombres... jamás serví para ser tu mejor amiga... de nadie.
Tal ves no sea por una excesiva madurez de mi parte y quizás seas tú la que deba escuchar mis babosadas en un futuro, esperemos, distante.
No sé en que momento terminaste de transmitir, lo que haya sido que decías, y hace ya un rato que me mirabas fijamente, como esperando una respuesta.
Insistías como si tu decisión final dependiera de lo, lo que fuera, que yo respondiera.
- Amiga, haz lo que tú creas que es mejor- respondí finalmente con una sonrisa algo condescendiente.
Finalmente logré hilar palabras en una frase coherente... soné bastante cliché, podría haberme esforzado un poco más.
Ella respira aliviada.
- Gracias por escucharme, no sé que haría sin ti, amiga.
1 comment:
O_o o_O tus palabras tienen humanidad, me gustaron.
salud!Oz
Post a Comment